La carga invisible detrás de cotizar
En una empresa que todavía no puede dividir cada función entre departamentos, una misma persona suele alternar entre prospección, visitas, seguimiento, supervisión de obra, materiales, proveedores, administración, facturación y cobranza. Cotizar compite con todo lo anterior y, aun así, requiere concentración profunda.
- Conseguir nuevos trabajos y responder oportunidades.
- Visitar clientes, entender alcances y resolver dudas.
- Supervisar obra, seguridad, calidad y avances.
- Revisar planos, cuantificar, comparar materiales y marcas.
- Coordinar proveedores, tiempos, compras y logística.
- Preparar precios, rendimientos, indirectos y condiciones comerciales.
- Dar seguimiento al cliente, documentar cambios y negociar.
- Facturar, cobrar, administrar flujo y atender obligaciones fiscales.
- Atender familia, salud, aprendizaje y descanso.









